jueves, 28 de enero de 2010

Es mejor leer buenas que malas noticias

Considero importante reconocer buenas noticias que suceden en el mundo y a la vez hacer un llamado a la gente que protagoniza los malos acontecimientos. Hoy es posible hacer un paralelo entre lo que está ocurriendo en el país. Por un lado la tragedia de Haití y por otro, hechos que vale la pena reconocer, como el cuidado animal del que hoy somos testigos gracias a la noticia de Orión, el hipopótamo en Medellín.


No se si todos los lectores de este blog se enteraron de lo sucedido, por eso tomaré algunas líneas de este texto para contarlo. Orión es un hipopótamo adulto que vive en un zoológico en Medellín, este necesitaba de un tratamiento odontológico debido a que el año pasado sufrió un trauma en una de sus piezas dentales lo que le ocasionó caries que posiblemente lo llevarían a un problema mayor.

Gracias a que Orión se portó muy juicioso, no fue necesario el uso de sedantes para realizar el procedimiento, esto es un orgullo para los odontólogos y para su cuidador quien logró gracias a su adiestramiento, el buen comportamiento del animal.

Este es una de las noticias que quisiéramos ver todos los días en nuestro país y en el mundo entero, para obtener así, un respiro a la violencia de la que estamos tan saturados hoy en día.

Sin embrago, es curioso ver en las noticias de hoy a la protagonista de cada día, la violencia, que parece uno de los pasatiempos preferidos de los colombianos, o al menos eso es lo que muestran las noticias cada día.

Por otro lado, tragedias como la ocurrida en Haití, son sucesos deprimentes que señalan más el deseo de vivir en paz pero a la vez la impotencia de la gente ante desastres como estos. Ahora la noticias del mundo se dividen en dos partes, la buena y la mala, la primera, se refleja en las ganas de la humanidad de colaborarle a la gente que quedó en la completa miseria luego del terremoto, y en la segunda, se muestran las caras tristes de los niños sin comida, las madres sin alimento para brindarle a sus hijos y los padres sin un techo para proteger a su familia.

Es entonces aquí donde vale la pena detenerse a pensar sobre los hechos que son noticia en el mundo, y vale la pena no seguirle el paso a los desastres naturales que son impredecibles e imposibles de evitar, y por otro lado tratar de que, lo que si es evitable dejarlo en el olvido y concentrarnos en la ayuda que podemos brindar cuando suceden cosas como la tragedia de Haití, y alegrarnos cuando leemos noticias como la de Orión.