martes, 23 de febrero de 2010

Los Periodistas, callados o muertos

En el mundo y sobre todo en Colombia cada día hay menos libertad de prensa y más periodistas asesinados por cuenta de alguien a quien no le gustó la noticia que se publicó o simplemente por cualquier grupo de personas involucradas en algún asunto oscuro y no que no le convenía la información circulando entre la gente.

Es lamentable que se den este tipo de hechos que obligan al país a vivir en ignorancia, en el que simplemente el que hable se muere o le matan a la familia. Aun cuando en los medios de comunicación abundan las malas noticias, estas solo son una pequeña parte de las que en realidad ocurren día a día, y no se habla de ellas por temor a contar y amanecer muerto el día siguiente.

La información es tan importante como elegir un buen presidente o un congreso que se preocupe por el bienestar de las personas. Teniendo en cuenta que la información aclara las mentes y hace que se conozca mejor al país en que vivimos, sus necesidades, el funcionamiento del gobierno y todo aquello que afecte a la sociedad en general.

Ya no se le da al lector todo lo que ocurre en realidad en cuanto a temas de violencia y corrupción, sino que se llenan las páginas de los periódicos con información no tan importante pero que invita a leer a quienes están artos de leer solo malas noticias. Noticias de farándula y belleza remplazan hoy en día las noticias con los problemas que se presentan cada minuto en nuestro país, y todo esto se da por dos razones, la primera, el temor de los medios y periodistas a publicar casi que su acta de defunción, y segundo por la gente que cansada de tanta violencia, prefiere leer cualquier otra cosa que no siga llenando sus mentes de la problemática que día tras día ocurre en el mundo en materia de gobierno, violencia ciudadana, accidentes, entre otras mil cosas.

Sin embargo el grupo de los medios de comunicación está dividido, aunque conservando lo dicho anteriormente. La televisión se encarga de recrear lo que en la prensa y en la radio no se logra debido a la ausencia de imágenes, atrayendo así un número mayor de espectadores que prefieren ver las noticias llamativas y sin profundidad, que leer una columna en un periódico escrita con dedicación luego de una ardua investigación. Esto mientras que la radio es escuchada, en la mayoría de los casos, mientras la gente viaja en carro, llega al trabajo o en espacios cortos de tiempo.

Dentro de un país democrático como Colombia, la libertad de prensa es primordial. Mantener a la gente informada es un derecho consagrado en la Constitución Política, por ende este problema merece ser entendido y tenido en cuenta. Gracias a la información que reciben cada uno de los habitantes de un país, se podría llegar a cambiar el gobierno o cualquier aspecto del mismo que no funcione bien.

domingo, 14 de febrero de 2010

Para los Políticos, el Fin Justifica los Medios

Para nadie es un secreto la situación que se da en el país con relación a la publicidad y a las campañas políticas, que en casi todos los casos resultan ser un complot para engañar a la gente y ganar votos de cualquier forma, para ellos, el fin justifica los medios.

Se acercan las elecciones, y los aspirantes a presidencia, cámara, senado, o cualquier cargo que requiera votación popular, se encargan de prepararse para lo que será la operación que decidirá su futuro como dueño de un cargo público.

Contratan diseñadores gráficos, publicistas, comunicadores y un sinfín de profesionales que se encarguen de formar la imagen de ciudadano perfecto y del candidato por el que todos deben votar. Luego de financiar ilegalmente dichas campañas, se encargan de que su nombre, foto y slogan adornen cada pared de la ciudad, pueblo, país dependiendo de a qué cargo aspiran.

Son miles de millones de pesos los que son invertidos en estas actividades, vallas, pendones, flayers, volantes, gorras y camisetas son algunas de las cosas que compran para regalar a la población a cambio de más publicidad, y de un voto por supuesto.

Existe ahora una nueva estrategia de publicidad a la cual están recurriendo los políticos y es, contratar jóvenes para que se desplacen por todos lados recogiendo firmas y repartiendo volantes, a cambio de un sueldo; éstos que ponen buena cara a cualquier peso que reciban, realizan la labor sin saber siquiera que propuestas están divulgando.

No contentos con distraer a los jóvenes de sus estudios, pintar cualquier pared blanca con sus colores y rostros y llenar de publicidad las calles, se dirigen a los barrios de menos recursos y, aprovechándose de la ignorancia de la mayoría estas personas ofrecen dinero, alimentos, o materiales de construcción a cambio de votos.

Es triste que una persona que pretenda alcanzar un cargo público se valga de situaciones como necesidad, hambre e ignorancia de la población vulnerable para comprar votos, ¿acaso conseguir ese puesto significa pasar por encima de los demás y engañar a la gente con tal de obtener dinero?, ¿ No debería ser el bienestar de las personas el principal objetivo de un político?.

Al parecer esto no es lo importante, lo único que interesa es tener a la mano los recursos públicos para poder tomar tajada de ellos y desviarlos a sus bolsillos, sin tener en cuenta a aquella persona que en su campaña pudo haber votado por él/lla a cambio de una lámina de zinc o 50 mil pesos.

El llamado entonces, es a los protagonistas de estas campañas, a los que ponen la cara a la hora de tomarse la foto para ponerla en la publicidad, que también la pongan a la hora de dar resultados y de luchar por el bienestar del pueblo, que el dinero sea usado en las obras para las que era destinado y no para comprarle un carro al hijo o mandarlo de paseo al exterior.

lunes, 8 de febrero de 2010

¿Le convendrá a Colombia un candidato izquierdista?

Para muchas personas es claro que la mayoría de veces, las propuestas planteadas por los políticos no corresponden en realidad a lo que pretenden hacer en su gobierno, sin embargo, es bueno examinarlas y resaltar algunos puntos buenos y otros que no lo son tanto.

La candidatura de Gustavo Petro a la Presidencia de la República no creo que nos tome por sorpresa a los colombianos, teniendo en cuenta los vínculos que ha tenido con la situación del país, a pesar de su vinculación con la guerrilla hace algunos años.

Si bien es cierto que Álvaro Uribe Vélez ha sido uno de los pocos presidentes que merecen llevar este título, también lo es que se deben valorar las intenciones de otras personas que, conociendo de cerca la problemática del gobierno, tal vez pueden mirar los problemas desde otro punto de vista de tal forma que se puedan obtener mejores resultados.

Petro es un político de izquierda, que actualmente se desempeña como senador por el partido Polo Democrático Alternativo, cargo al que accedió en 2006 con la segunda mayor votación del país. Como congresista se ha destacado por denunciar la corrupción de la clase política y los vínculos de ésta con los grupos paramilitares, así como por su oposición al modelo de gobierno de Álvaro Uribe. Fue electo candidato único de su partido para las elecciones presidenciales del año 2010 y, de cara a los comicios, algunos medios le consideran “líder de la oposición”.

Petro plantea cuatro problemas fundamentales que hay en Colombia actualmente y son: pobreza, desigualdad social, narcotráfico y violencia. Su objetivo es acabar con ello, estando convencido de sus ideologías y con una tendencia drástica al momento de plantear soluciones, apuntando más a la coyuntura que a la estructura.

Un lugar, un saber y un crédito para cada uno de los colombianos, colegios universidades, televisión educativa, entre otras, son una de las propuestas que pretende realizar en nuestro país, además de acabar con los tres grandes “asesinos de la sociedad colombiana” como llama a la intolerancia, la banda urbana y el conflicto armado rural; pero, a pesar de su extraordinario repunte en las elecciones para el senado de la Republica en el año 2006, y de ser el candidato único del Polo Democrático, va a ser difícil que en un país tan "conservatizado" como Colombia Petro pueda llegar a la presidencia, pues pesa mucho su pasado como miembro de la guerrilla desde donde hizo daño al país, y esto es un estigma que difícilmente pueden olvidar los colombianos, ya que hoy por hoy éstos son grupos con prácticas reprochables a nivel internacional.

La huella de la violencia, no se borrará fácilmente del historial de un candidato a un cargo tan importante y decisivo para país; pero posiblemente estará en sus manos hacer de Colombia un país diferente, y su experiencia podría ser lo que se necesita para darle la vuelta a la moneda y conocer otra cara de la situación actual.