Plazo para que las gasolineras cumplan con las exigencias, no habrá pico y placa el resto de la semana, no habrá clases en los colegios distritales, el alcalde de Soacha ofrece 1000 buses para contrarrestar el paro en Bogotá, las consultas en salud bajaron un 30 % durante los 3 días de paro, la prolongación del paro está afectando los derechos de los ciudadanos, disturbios, filas eternas y transporte por 2000 pesos en camiones son solo algunas de las consecuencias del paro de transporte en Bogotá.
El Sistema Integrado de Transporte Público en Bogotá funcionará a manera de Transmilenio por toda la ciudad, integrado los buses a un sistema organizado que cubra rutas importantes a un precio mejor que el que cobraban los buses hasta ahora y con un mejor y cómodo servicio.
Este nuevo sistema de transporte en Bogotá parece tener más enemigos que amigos. A punta de chantajes, el gremio de transportadores que no está de acuerdo con la medida creada por el alcalde de la ciudad Samuel Moreno, están luchando por no dejar implantar la nueva modalidad en materia de movilidad.
"Hay sectores del transporte público que no se resignan al cambio, que quieren proteger intereses particulares, que quieren seguir lucrándose de un negocio que no tiene en cuenta los intereses de la ciudadanía". Samuel Moreno. Esta es una de las razones por las cuales no es posible hacer caso a las peticiones que de manera violenta hacen los transportadores, porque se están oponiendo a un cambio que, según Moreno, traerá beneficios a los usuarios y a la ciudad en general, aportando orden social, beneficios económicos, entre otros.
El caso es que el SITP es un sistema que busca igualar, o al menos lograr que el transporte sea parecido a la modalidad que maneja Transmilenio. Teniendo en cuenta que este sistema lleva años en Bogotá funcionando correctamente, es casi seguro que dicha reforma será una buena idea del señor alcalde. Sobre todo teniendo en cuenta que el sistema de transporte de buses está muy mal organizado, el servicio la mayor parte del tiempo es incomodo, cobran tarifas injustas que además son aumentadas cada vez que les plazca, etcétera.
Es muy común ver como una persona dura horas esperando que pase un bus y cuando pasa, es posible que pare o que no lo haga. Es necesario entonces crear estas reformas, para así lograr un verdadero desarrollo en el transporte de la ciudad. Sin embargo es lamentable tener que llegar a medidas que atenten contra el salario de un trabajador, como lo es un conductor de bus, pero si así es la única forma de mejorar la movilidad en Bogotá, ninguna huelga será impedimento para ello.
Prestar atención a estos disturbios y obedecer a lo que se pide de esta forma es promover el caos en la ciudad e incentivar a los gremios a implementar la utilización de métodos caóticos a la hora de velar por sus derechos o reclamar sobre algo con lo que no se esté de acuerdo, es por esto que el decreto seguirá su curso y no será revocado.
Lo anterior es claro porque ésta es una medida estudiada con bases sólidas, que de hecho tiene testimonios de buen funcionamiento como lo es el sistema Transmilenio, que una huelga o un paro no la va a cuestionar, sobre todo teniendo en cuenta que la ciudadanía es consciente de que todo esto se piensa hacer para lograr un beneficio de la ciudad en general, aunque de alguna manera los transportadores o dueños de buses salgan perjudicados al serles disminuidos sus ingresos.
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