domingo, 18 de abril de 2010

Una crítica al gobierno desde el Sistema de Salud colombiano

Seis años en una universidad, como mínimo, si cuenta con suerte, un año de rural en un lugar que equis, que ni se sabe si será zona roja o no, arduas jornadas laborales y poco sueño, ¿para ganar tan poco?
Estas son unas cuantas cosas que hacen que el país, y sobre todo los más afectados, el personal de la salud, se pregunte si realmente vale la pena trabar en el área de la salud con las reformas que desde hace algún tiempo se han venido haciendo en el país.
Por todo lo anterior la Asociación Nacional de Profesionales de la Salud y pacientes piden a gritos una reforma al Sistema de Salud colombiano, los primeros por sueldos injustos y los segundos por pésima atención.
Lamentablemente, tanto para los integrantes del Régimen Subsidiado como los del Contributivo, no tienen más esperanza que conformarse con un sistema de salud endeudado y poco inteligente a la hora de solucionar problemas y de intentar pagar en unos meses, deudas de toda una vida.
La razón de todo esto es tan sencilla como difícil de reconocer y es, la corrupción, y no la corrupción vista como los grupos de vándalos, crimen organizado o violencia civil, sino la vista por todos, por parte de los políticos que no hacen más que robar a cada instante, quienes de diez mil millones dispuestos para obras en sus departamentos o sectores a cargo, dejan unos dos millones para lo que fueron dispuestos. El resto se va directamente a un Audi para el hijo o una gran casa con piscina privada mantenida por los pobres ciudadanos que con suerte podrán medio vivir y que en caso de enfermedad resulta mejor una consulta particular que tratar usar el servicio por el que pagan cada mes.
Sin embargo, sabiendo que esta es la mayor causa de la crisis del sistema, se brega para encontrar una pronta solución, primero implantando la Emergencia Social, ahora diciendo que ya no pero que aún quedan algunas decretos vigentes. ¿Será que el problema amerita este despliegue de decisiones que al poco tiempo son cambiadas?
El país pasa por tantas decisiones que a veces afectan y a veces benefician a los mismos de siempre, que es clara la debilidad del Estado y del Congreso. Y lo peor y más triste es que intentan solucionar con plata un problema que realidad viene de cuna. De cada una de las familias políticas que surgieron en el país hace muchos años.
Cada candidato, cada político, en su mayoría, tiene sus raíces en sus familiares que, como ellos poco hicieron en su gobierno, o más bien, poco hicieron bueno en su gobierno, y es claro que los actuales personajes que dicen querer hacer algo bueno por el país son solo una continuación del poder de sus familias.
Afortunadamente, habrá algunos que desean cambiar el país en realidad, que no proceden de esas cunas políticas de las que hablo, pero desafortunadamente no son los que logran mantenerse en el poder.

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